Sebo Animal

 La elaboración tradicional de jabón  con sebo animal tiene siglos de historias. Mucho antes de que existiera los detergente modernos o las formulas industriales, las personas usaban lo que tenían en la mano: grasas animales, agua y cenizas ricas en álcalis. 

El sebo tiene una composición de ácidos grasos que produce jabones muy duros, duraderos y con una espuma cremosa. Por eso durante siglos fue uno de los ingredientes principales en Europa y América para fabricar jabón doméstico. Era práctico: los agricultores aprovechaban la grasa de los animales después de la producción de carne, evitando los desperdicios de carnes y creando un producto útil para el hogar.

Hoy muchos artesanos han vuelto a usarlo por una razón curiosa: es un ingrediente tradicional, sostenible y extremadamente funcional. Cuando se purifica correctamente el resultado es una grasa limpia que produce jabones de gran calidad.